FOTOS CORTESÍA: Alex Aguirre
Las aguas de la XXIV Copa Everest fueron testigo del vuelo certero y veloz del equipo Halcón, cuyos nadadores y nadadoras se lanzaron a la alberca con fuerza, técnica y corazón, logrando sumar varias medallas en diferentes categorías y estilos. La jornada arrancó con fuerza gracias a Emilio Cuesta, quien conquistó la medalla de plata en los 25 metros mariposa (11-12 años varonil) con un tiempo de 19.56 segundos, poniendo en alto el nombre del Halcón desde los primeros eventos.

Poco después, el experimentado Diego Vega se llevó la plata en la categoría 15-18 años también en mariposa, con un impresionante registro de 18.87 segundos, mientras que su compañero Diego Meouchi se sumó al podio con una medalla de bronce, completando una dupla letal en esta prueba.
En la rama femenil, la pequeña Izamar Roque voló en el agua y se adjudicó dos medallas: una plata en dorso (6 y menores) y un bronce en pecho, demostrando que el futuro de Halcón brilla desde edades tempranas. A su lado, Darío Rascón también dejó huella al obtener bronces en dorso y pecho en la categoría 7-8 años varonil.
Además, Gabriel Durán, con un nado potente y preciso, se llevó el bronce en los 25 metros libres (9-10 años), consolidando así una jornada exitosa para la delegación Halcón.
La pasión, el compromiso y el esfuerzo de cada integrante del equipo se reflejaron en cada brazada, en cada giro, en cada toque en la pared. El Halcón no solo voló: se zambulló con hambre de victoria, dejando una estela de orgullo en la piscina.
